El evento tiene como objetivo sensibilizar a los colaboradores sobre los tipos de duelos que existen; etapas y manejo, la Dirección de Recursos Humanos del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, ISFODOSU, organizó la charla: “Duelo y Depresión”.
La charla también sirvió para identificar los signos de la depresión y la diferencia con la tristeza, de igual manera se habló de la correcta gestión de las emociones para ser más efectivos a nivel personal y laboral.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del psicólogo clínico Missael García, quien posee un master en Terapia Familiar y colabora para la casa de altos estudios brindando asistencia a los colaboradores.
“Debido a la reciente tragedia del Jet Set, vemos que ha habido un aumento alarmante de ansiedad en la ciudadanía. Este tema del duelo y la depresión genera confusión y pánico. El duelo es un proceso, parte de la vida y es un tema olvidado, pero que es muy necesario hablarlo”, manifestó García.
Expresó que aunque el ser humano le huye al dolor, no debe ser así, porque en algún momento todos hemos perdido a alguien o algo y debemos saber cómo enfrentarnos a esa situación.
Mientras que el director de Recursos Humanos, licenciado Charly Tolentino, ofreció palabras de motivación sobre la importancia del cuidado de la salud mental, que incide directamente en los diferentes tipos de salud para llevar una vida equilibrada y productiva.
“Somos seres integrales. Debemos trabajar los tipos de salud, física, emocional, laboral, con énfasis en la mental, porque afecta directamente nuestra vida diaria. Si consideramos todos los componentes de la vida e Incorporamos herramientas conscientes, seremos capaces de transformar el dolor en impulso para ejercer nuestras labores de manera eficiente, sin dejar a un lado la humanidad”, sostuvo Tolentino.
La psicóloga clínica, con master en Terapia Familiar y especialista en duelo, Katherine Lluveres inició la charla apuntando que el duelo es normal y debe vivirse, sufrirse, sintiendo cada emoción, sin caer en el apego a la pérdida o dejarse llevar en la tristeza prolongada.